Más de 60 familias damnificadas por aguacero en Santa Marta

10 viviendas colapsaron. La Oficina de Gestión del Riesgo del Distrito atiende a los damnificados en los distintos sectores.

El aguacero caído en Santa Marta durante la noche del domingo y la madrugada del lunes deja más de 60 familias damnificadas en todos los sectores la ciudad. Las precipitaciones comenzaron pasadas las 7:00 de la noche cesaron hacía las 2:00 de la mañana lo que originó calles y viviendas totalmente anegadas.

Algunas personas perdieron parte de sus pertenencias ante la fuerza de las corrientes al momento de ingresar a las casas producto de los 112 litros de agua por metro cuadrado que cayeron en la ciudad, según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam.

Por su parte, la Oficina de Gestión del Riesgo informó que dos niños y un adulto presentan lesiones por el derrumbe de viviendas en los barrios San Jorge, Timayuí Los Cardonales y Bastidas.

La entidad reporta en total 10 casos de colapso de casas en los cerros ubicados cerca de la vía Alterna al Puerto, donde además el desprendimiento de tierra ocasionó el bloqueo de este importante corredor vial.

Entre los barrios con mayores afectaciones se encuentran Santa Ana, Centro, Pescaíto, Chimila II, Malvinas, Luis R Calvo, Altos de Galicia, San Martín, Timayüi, Cardonales, San Jorge, Nacho Vives, San Fernando, Altos de las delicias, Ondas del caribe, 8 de Diciembre, Los Fundadores, Olaya Herrera, Milagro 1, Galicia, Bastidas, Portal de la 19, Boulevard de las Rosas, Las Américas, Los Alcazares, Manzanares y Ensenada Juan XXIII.

En Pescaíto, sector que durante años ha sufrido por la fuerza del invierno, las calles quedaron totalmente cubiertas de barro. La comunidad salió desde bien temprano y con pala y escoba armaron pilas en medio de las calles y permanecen a la espera de que sean recogidas por parte de la Empresa de Servicios Públicos de Santa Marta, Essmar.

VUELOS DESVIADOS Y RÍOS DESBORDADOS

La magnitud de la lluvia del domingo obligó a que algunos vuelos que debían llegar al aeropuerto Internacional Simón Bolívar de la ciudad fueran desviados a destinos como Barranquilla y Cartagena. Por agua en la pista, fue imposible que las aeronaves aterrizarán en Santa Marta.

La situación en la ciudad se agudizó por el desbordamiento del río Manzanares a la altura del barrio Simón Bolívar. En la  zona rural la emergencia también se sintió. Gestión del Riesgo informó que a primeras horas del día el río de Guachaca se desbordó ocasionando que las aguas del afluente inundaran casas y salones de la institución educativa de ese corregimiento.

En el lugar fue necesaria la evacuación de 25 familias que se encontraban en riesgo. El río Don Diego también puso en alerta a la comunidad por posible desbocamiento.

Niños, jóvenes y ancianos con presencia en la ronda hídrica fueron puestos a salvo por los organismos de socorro y la Red Comunitaria de Alerta y Emergencia, Recale, antes de que el agua los alcanzara y se pudieran presentar mayores hechos que lamentar.

Antes de amanecer fue declarada la alerta naranja por evidente creciente súbita en otros afluentes que descienden de la Sierra Nevada de Santa Marta.

LLAMADO A NO TIRAR BASURA A LAS CORRIENTES

Jaime Avendaño, director de la oficina de Gestión de Riesgo, hizo un llamado a la comunidad a que no tire basuras en las corrientes de agua debido a que se presenta taponamiento de los canales pluviales de la ciudad y demora en la evacuación del agua, especialmente en la zona norte donde se encuentran los canales de desagüe.

Añadió que las lluvias se seguirán presentando, pero con menor intensidad, durante los próximos tres meses.

“Según registro histórico el mes más lluvioso es octubre, eso no quiere decir que no siga lloviendo en noviembre y diciembre. Tenemos es que estar atentos a las lluvias y responder a las personas que se encuentran en las zonas más vulnerables para que no haya mayores afectaciones en las personas”, dijo.

Por lo pronto la alerta se mantiene y el Ideam ha pronosticado más lluvias para las próximas horas en Santa Marta y gran parte de la región Caribe.